Cómo leer las fuentes de tráfico y en cuáles confiar
Confía sobre todo en el tráfico etiquetado, después en el tráfico de referencia, y trata el tráfico directo como un cajón de sastre más que como un canal. Una visita etiquetada con parámetros UTM lleva su propia etiqueta, así que siempre cae en el grupo correcto. Una visita sin etiquetas se clasifica según el referente que envía el navegador, lo que funciona bien con los buscadores y con la mayoría de las webs. Cuando el navegador no envía ningún referente, la visita se cuenta como directa, aunque la persona haya hecho clic en un enlace de una aplicación, un PDF o un mensaje de chat.
Por eso, un salto repentino del tráfico directo después de una campaña suele indicar enlaces sin etiquetar, no una avalancha de gente escribiendo tu dirección. La solución es etiquetar todos los enlaces que controlas: newsletters, publicaciones en redes sociales, colaboraciones con socios y anuncios. Elige un esquema de nombres y mantenlo. Usa minúsculas, escribe en utm_medium el tipo de canal (email, social, cpc) y en utm_source el emisor concreto (newsletter, linkedin, el nombre de un socio). Grafías mezcladas como Newsletter y newsletter dividen una misma campaña en dos filas y hacen que los gráficos de tendencia engañen.
Un ejemplo práctico. Lanzas una promoción de primavera en tu newsletter y en LinkedIn. Crea los dos enlaces en el Constructor de URLs de campaña con utm_campaign=spring-sale, utm_source=newsletter o linkedin y utm_medium=email o social. En el informe, filtra por la campaña y compara las dos fuentes una junto a otra en visitantes, tasa de rebote y conversiones. Si LinkedIn trae más visitantes pero la newsletter genera más conversiones, la audiencia de la newsletter es la que merece la pena hacer crecer, y quizá la publicación de LinkedIn necesite una página de destino más clara.
Conviene revisar de vez en cuando el detalle de los referentes, por dos motivos. Primero, muestra las páginas concretas que te enlazan, lo que te indica qué artículos o fichas atraen atención y con quién vale la pena establecer una relación. Segundo, deja al descubierto la basura. Si un dominio desconocido envía visitas que rebotan todas, puedes bloquearlo con un filtro de tráfico por referente en los ajustes del sitio web para que deje de distorsionar tus cifras. Ten en cuenta que las visitas filtradas nunca se registran, así que observa el patrón durante unos días antes de excluir una fuente.
